viernes, 4 de mayo de 2012

La plaza del Diamante, Mercè Rododera


Acaso la mejor novela catalana del siglo, ésta fue publicada en 1966 y profusamente traducida y reeditada.
La plaza del diamante de Mercè Rodoreda, una de las mejores novelas catalanas de todos los tiempos, se publicó en 1962 en Barcelona y se convirtió en un gran éxito. Desde entonces, ha sido profusamente traducida y reeditada. Fue llevada al cine y en numerosas ocasiones al teatro.

La novela narra la historia de Natalia, la "Colometa", una mujer que representa a muchas otras a las que les tocó vivir un periodo de la historia de España especialmente duro y cruel: la Guerra Civil y la posguerra. Al igual que otras mujeres, Colometa verá partir y morir a sus seres queridos, pasará hambre y miseria y se verá muchas veces incapaz de sacar adelante a sus hijos.

Hundida en un matrimonio que no le proporciona felicidad y unida a un hombre egoísta, Natalia renuncia a su propia identidad cediendo todo el protagonismo a su esposo, aceptando los convencionalismos de una época. Pero la vida y las circunstancias de la época obligan a Colometa y al resto de los personajes a crecer, a transformarse. La novela es también una crónica fiel de la Barcelona de posguerra y de cómo marcó este periodo histórico a sus habitantes.

Queridos amigos, nos vemos el jueves 31 de mayo a las 19.30 horas. Buena lectura.

jueves, 19 de abril de 2012

Luna de lobos, Julio Llamazares


En el otoño de 1937 cientos de soldados republicanos, huyendo de la amenaza nacionalista que había derrumbado su frente de Asturias, se refugian en las escarpadas montañas de la Cordillera Cantábrica. Pretendían escapar de la represión del ejército vencedor y esperar el momento para reagruparse e iniciar una nueva lucha o para establecerse en alguna de las zonas del país que aún permanecían bajo control republicano.

Algunos de ellos, cuyo origen era leonés, cruzaron estas enormes montañas para poder refugiarse en sus pueblos natales y para ver, quizá por última vez, a sus seres queridos.
Esta breve novela relata la historia de cuatro de estos soldados que decidieron cruzar la Cordillera Cantábrica para refugiarse en la provincia leonesa: su hogar y su lugar natal.
Estos soldados procedían de pueblos escondidos entre las escarpadas montañas leonesas y situados entre el valle del Porma y del río Curueño.
La historia es narrada por uno de ellos, Ángel . Este es maestro y parece el más culto de los cuatro; su hermana y su padre viven en unos de los pueblos de esta zona llamado La Llánava.
Los cuatro huidos se refugian en las montañas que rodean el valle. Primero en una mina abandonada y después en una cueva excavada por ellos mismos. Sobreviven gracias a la caza, la ayuda de sus familiares y algún que otro robo. La vida allí no es fácil para ellos debido a las continuas persecuciones y amenazas nacionalistas. Los soldados de Franco registran periódicamente las casas de los pueblos del valle buscando y matando a todos los huidos republicanos. La gente de allí está asustada, pero muchos de ellos, valientes y justos, se arman de valor para ayudar y socorrer a los que en tiempos pasados habían sido sus vecinos y amigos. Otros, por el contrario, prefieren salvar sus vidas siendo fieles al ejército franquista.
Entre todos estos problemas, los protagonistas de esta novela van superando momentos difíciles, conscientes de que algún día, no muy lejano, alguno de ellos podría acabar en una cuneta con un tiro en la cabeza asesinado por los soldados nacionalistas.
En la novela, podemos distinguir cuatro periodos en la vida de estos intrépidos aventureros.


Nos vemos el jueves 3 de mayo a las 19.30 horas. Buena lectura.

sábado, 10 de marzo de 2012

Nada, Carmen Laforet




Andrea llega a Barcelona para estudiar Letras. Sus ilusiones chocan, inmediatamente, con el ambiente de tensión y emociones violentas que reina en casa de su abuela. Andrea relata el contraste entre este sórdido microcosmos familiar —poblado de seres extraños y apasionantes— y la frágil cordialidad de sus relaciones universitarias, centradas en la bella y luminosa Ena. Finalmente los dos mundos convergen en un diálogo dramático. Comparada por la crítica con Cumbres borrascosas, Nada destaca tanto por su prosa fresca y directa como por la extraordinaria sensibilidad en la recreación de una voz femenina.


ATENCIÓN: vamos a posponer la cita al jueves 12 de abril. Muchas gracias por vuestra comprensión.

sábado, 28 de enero de 2012

La forja de un rebelde, de Arturo Barea

Arturo Barea nace en Badajoz; la guerra civil le obliga a exiliarse y a adoptar la nacionalidad inglesa. Marcado por aquella gran tragedia y sus consecuencias posteriores, no menos traumáticas, su obra literaria aborda, casi en exclusiva, el relato de la contienda española de 1936. Valor y miedo y La forja de un rebelde, constituyen sus títulos más significativos. También pueden destacarse dos ensayos, Unamuno y Lorca, el poeta y su pueblo. En el exilio, al que marchó en 1938, hizo la casi totalidad de su obra mientras sobrevivía como comentarista de la BBC para Sudamérica. Murió, en un rincón pacífico de la Inglaterra rural el 24 de diciembre de 1957.
La forja de un rebelde se compone de tres novelas autobiográficas: La forja, La ruta y La llama. El primer tomo cubre su infancia y juventud; el segundo, sus primeras experiencias literarias y, sobre todo, su servicio militar en Marruecos; el tercer tomo, por último, trata del período justamente anterior a la guerra civil y de la misma. Caracterizada por su estilo directo, su recreación casi fotográfica de los lugares, acontecimientos y sentimientos, su lenguaje coloquial, sus conocimientos locales y, quizá sobre todo, su gran honestidad y falta de rencor, La forja de un rebelde ha sido aclamada como una "obra maestra". Muchos consideran la trilogía como el retrato de primera mano más vivo y estremecedor sobre la guerra civil y sus antecedentes. Un crítico inglés llegó al punto de exclamar: "Es tan esencial para entender la España del siglo XX, como indispensable es la lectura de Tolstói para comprender la Rusia del siglo XIX. " Sin duda, La forja de un rebelde se mantiene como una de las contribuciones más importantes para la comprensión de la mayor tragedia de la España del siglo XX.




Nos vemos el jueves 1 de marzo de 2012 a las 19.30 horas. Buena lectura.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Leer "Lolita" en Teherán, Azar Nafisi

Amigos, ya tenemos el libro para la próxima reunión.


Una vez por semana y durante más de dos años, Azar Nafisi, una profesora de literatura de la Universidad de Teherán expedientada por negarse a llevar el velo, reunió en su casa a siete de sus alumnas para leer y comentar algunas de las novelas occidentales prohibidas por el régimen de los ayatolás. Poco a poco, superada la timidez inicial, las jóvenes estudiantes empezaron a expresarse con libertad, no sólo sobre las novelas de Jane Austen, Henry James, F. Scott Fitzgerald y Nabokov sino sobre sí mismas, sus sueños y frustraciones. En aquellos libros habían encontrado una alternativa valiente a la tiranía ideológica a la que estaban sometidas y la adoptaron como un desafío.


Azar Nafisi (en persa: آذر نفیسی), nacida hacia 1947, es académica iraní y autora de éxito residente en Estados Unidos desde 1997, año en que emigró de Irán. Es especialista en literatura en lengua inglesa. Su libro Reading Lolita in Tehran: A Memoir in Books, publicado en 2003, fue traducido a 32 lenguas y estuvo 117 semanas en la lista de bestsellers del New York Times (New York Times Bestseller list) y obtuvo numerosos premios literarios, entre ellos el Non-fiction Book of the Year Award (2004) de Book Sense, y el europeo Persian Golden Lioness Award de literatura
Nos vemos para comentar este estupendo libro el jueves 26 de enero de 2012, a las 19.30 horas.


Felices Fiestas.

viernes, 28 de octubre de 2011

Las partículas elementales, Michel Houellebecq




En Las partículas elementales, nuestro autor lleva a sus últimas consecuencias su frase: "Toda sociedad tiene sus puntos débiles, sus llagas. Meted el dedo en la llaga y apretad bien fuerte".



El humor de Houellebecq está más cerca de la risa desesperada que del fugacísimo regocijo del chiste. La novela, ambientada en el estricto presente, sucede como si las más pesadillescas parábolas de Kafka ya se hubieran hecho realidad, sin que nadie se haya dado cuenta.




Michel Houellebecq (1958) es poeta, ensayista y novelista, "la primera star literaria desde Sartre" (Le Nouvel Observateur). Entre sus obras destacamos, Ampliación del campo de batalla, Lanzarote, Plataforma, El mundo como supermercado.



Nos vemos el jueves 1 de diciembre de 2011. A las 19.30 horas.


Buena lectura.

jueves, 6 de octubre de 2011

Grandes esperanzas, Charles Dickens



Charles Dickens
(1812-1870)

Los papeles póstumos del club Pickwick, David Copperfield, Grandes Esperanzas, Tiempos difíciles, Nuestro común amigo, Almacén de antigüedades, La pequeña Dorrit, Oliver Twist...



Al escribir sobre Dickens, el mejor uso que se puede hacer de las primeras cincuenta palabras es el siguiente: el taimado Dodger, Fagin, Dick Swiveller, Flora Finching, Saire Gamp, Pip, el señor Micawber, Sam Séller, Uriah Heep, el señor Dick, Bella Wilfer, Joe Gargery, la señorita Havisham, Pumblechoock, Wemmmick, Bumble, Pecskniff, el señor Nickleby, los Crummles, Quilp, Podsnap, Toots, Rosa Dartle, Chadband, la señorita lite, el inspector Bucket, los Tite Barnacle, la señora Defarge, los Veneering. Tan pronto como un lector de Dickens recuerda cualquiera de esos nombres, se alza en su cabeza un telón que le permite ver y oír a seres humanos que viven y hablan.

Tal vez Dickens y Tolstoi sean los dos únicos novelistas aceptados por el mundo entero; ahora bien, Dickens lo ha sido con mucho más entusiasmo. El filósofo George Santayana, tras enumerar todos los defectos de Dickens, tales como su falta de sensibiliad hacia la religión, la ciencia, la política o las artes, concluye que es “uno de los mejores amigos que la humanidad ha tenido nunca”. Y es cierto. Y puede que, precisamente por su abrumadora popularidad, no se le haya considerado hasta hace pocos años no ya como uno más de la casa al que queremos mucho, sino como un novelista casi de la talla de Dostoievski, con quien comparte una apasionada y turbulenta imaginación.


Doy por hecho que el lector, en su infancia o después, habrá leído al menos David Copperfield, y que quizá se vio obligado a leer Cuento de Navidad. Cuando relea a Dickens, sugiero que tenga presente lo siguiente:

A pesar de que gusta mucho a los niños, Dickens no es un escritor sólo para un público infantil o inmaduro. Aunque es increíblemente fácil de leer, es un artista serio, y lo es aun cuando uno de sus principales recursos para retratar la vida sea recurrir a la buena (o no tan buena) comedia. Es algo más que un creador de excéntricos divertidos. Tratemos, por ejemplo, de ver si somos capaces de detectar el uso constante y convincente que hace del simbolismo de un modo casi actual; los montones de polvo que aparecen en Nuestro común amigo proporcionan una buena muestra de lo que apunto.
Hay que reconocer que, con independencia de lo que el sentimentalismo de Dickens pudiera significar en su tiempo, a nosotros nos suena hueco. Puede llegar a ser imposible lograr comprender a este autor en su conjunto si intentamos que su artificial patetismo nos conmueva, o incluso si le prestamos algo más que una somera atención. Todo el mundo recuerda la famosa afirmación de Oscar Wilde: “Hay que tener un corazón de piedra para lograr leer la muerte de Nell sin desternillarse de risa.”


Si, como algunos piensan, los personajes de Dickens son “caricaturas”, ¿cómo es posible que se fijen en nuestra memoria y sigan conmoviéndonos con tanta fuerza?
Dickens fue un hombre apasionado e infeliz que, al parecer, nunca se recobró de una infancia desdichada (¡cuántos niños abandonados y perdidos recorren sus páginas!) y que fracasó estrepitosamente como marido y como padre. Su pasión y su infelicidad aparecen reflejadas sutilmente en sus novelas, junto con su sentimiento de culpa. Por ello, a medida que madura, sus libros ganan en profundidad. Compárese el desenfado de Pickwick (en donde, sin embargo, también hay aquellas escenas de la prisión de Fleet) con el sufrimiento de La pequeña Dorrit o la atmósfera siniestra e inquietante de El misterio de Edwin Drood, que dejó inacabado a su muerte. La idea de que Dickens es una especie de alegre Papá Noel literario ha impedido a muchos lectores ver todo lo que hay en él.
Por último, si Dickens fuera simplemente un autor “popular”, ¿por qué se le sigue leyendo, mientras que a Walter Scott, que fue igual de popular en su época, ya no lo lee casi nadie?

Lo que trato de sugerir es que lo mejor que podemos hacer es olvidar todas las ideas que proceden de nuestras experiencias infantiles o escolares, pues en Dickens hay mucho más de lo que fue capaz de ver el ojo victoriano, y está ahí, esperando para que nosotros, sus lectores de hoy, lo descubramos.


Nos vemos el jueves 27 de octubre. Buena lectura, amigos.